Nos encontramos frecuentando el mismo lugar
Me preguntaste
¿Qué hora es?
Y fue un eclipse solar
Y no había más que verte reir
y junto con las dudas,
ahorcando a una por una,
demostraciones consecutivas
que no había razón para dudar.
Todo seguia una linea recta.
En el 110 me convertias Buenos Aires en Paris
dandole armonía a mi país.
Un sentimiento homogeneo,
dónde el aceite es solución
y el agua un componente más.
Y en la Plaza me hablabas del amor que rechazaste,
de los bares que frecuentaste
y de las botellas que descorchaste
rompiendo todas de ellas
entorpecido.
Le sacamos leña al fuego
y la lengua al ciego
porque es así como alguien
tiene que contradecir a la vida
en todo lo que hace
y dice.
Y antes de oler el día
una vez más,
nos miramos,
nos tocamos
nos besamos,
como si fuese la última vez.
1 comentario:
mi amor.....ya lo habia leido...
es asi como paso y sigue pasando q no se acabe la tinta para este cuento
besooooooooooooooooooooooooooooooo
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